Donde no pueden mentir, el lenguaje corporal

Publicado: octubre 14, 2014 en Comunicación, Datos, Personalidad, Política
Etiquetas:, ,

Lo que ellos dicen sin hablar.

La postura poderosa y algo rígida de Bordaberry, el tic de Lacalle Pou con su pelo, los gestos dóciles de Mieres y la sonrisa irónica de Vázquez. En campaña electoral, el lenguaje no verbal transmite tanto o más que las palabras.

Ninguno tiene una “gestualidad desbordante”, según expertos. Foto: Marcelo Bonjour

Si bien históricamente en Uruguay se otorgó más prestigio a la palabra dicha o escrita que al lenguaje no verbal, el electorado hoy es más consciente de que hay otros lenguajes que también transmiten mensajes. Por eso le prestan atención y hasta hacen una lectura intuitiva pero perspicaz de cómo se mueve un candidato, cómo se para, cómo se presenta y cuál es su apariencia. Los políticos lo saben y, aunque se cuidan, pocos lo trabajan.

Según el docente de la Universidad Católica y especialista en comunicación oral e interpersonal, Gustavo Rey, los nuevos líderes tienen que ser coherentes en tres niveles: pensar, sentir y hacer. “Si no son coherentes los gestos con las palabras de nada sirve adoptar posturas de poder,” explicó.

Rey asegura que en el mundo de hoy, donde la comunicación es más emocional que racional, casi pesa más lo que trasmite la cara y la tonalidad de voz que muchos argumentos políticos. Sin embargo, aclara que si hay un candidato que no tiene nada para decir “se cae” y pone de ejemplo a Sarah Palin, política estadounidense del Partido Republicano.

“Esto no se traduce en votos en las urnas. Pero sí estoy convencido que lo tienen que trabajar como lo hicieron grandes expertos en el manejo de la comunicación persuasiva, informativa, como Steve Jobs o Barack Obama. ¿Crees que no se entrenaron? Claro que sí”, afirmó Rey.

Gestos

El rostro y particularmente la sonrisa y la mirada son determinantes en la comunicación no verbal porque son elementos claves para lograr empatía con el otro.

“Son fundamentales para la construcción de un vínculo de credibilidad. Pero es a través del rostro que también esperamos que nos mientan. Entonces cuando una sonrisa, por ejemplo, es descodificada como falsa, puede demoler cualquier empatía”, dice Richard Danta, magíster en Comunicación y especialista en semiótica y lingüística.

El candidato colorado, Pedro Bordaberry tiene una sonrisa peculiar que, según Danta, está marcada por la forma del cráneo. “El de Vázquez es alargado, el de Luis Lacalle Pou angulado y el de Pedro Bordaberry es un cubo, entonces la sonrisa es mucho más difícil que tome protagonismo. Es apenas un gesto que no logra protagonismo y tampoco fragmenta el rostro como para llevarme a la mirada”, explica Danta.

Por el contrario quien tiene una sonrisa “seductora” y “distendida” es el candidato del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, quien además tiene un buen manejo de su mirada. “Se nota en los actos. Camina muy bien sobre el escenario, hay desplazamientos conducentes para tocar con la mirada y la voz a todas las personas que están allí. La mirada, recordemos que es la primer señal no verbal de involucramiento, interés. Es cómo decirles sé que están ahí, los veo”, explicó Rey.

El candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, también tiene una mirada particular que, según los expertos, aunque es por momentos “tensa” se mantiene siempre “firme”, incluso en momentos en los que está incómodo.

El candidato nacionalista también tiene una serie de tics, gestos y movimientos que, según Danta, hablan de una clase social y de una manera de ver el mundo que entroniza con el estanciero, que puede estar en Punta del Este muy cómodo pero también en un campo haciendo un asado. “Él explota eso”, afirmó.

Quien también tiene un tic, pero menos visible, es el candidato del Partido Independiente, Pablo Mieres, que cuando está hablando, por ejemplo en una entrevista, se toca los dedos, casi permanentemente. Rey afirma que esto es una señal inconsciente de ansiedad.

Manos y postura

Las manos tienen por función anclar el lenguaje verbal. Si bien ninguno de los candidatos tiene una gestualidad “desbordante” y mueven sus manos de manera coherente, Lacalle Pou es el más “exuberante” armando, por ejemplo, grandes arcos con sus brazos. “Eso es coherente con el discurso que es conservador pero desinhibido por la juventud”, opina Danta, quien además señala una coherencia durante toda la campaña.

“Hay una preocupación por mostrar el cuerpo de Lacalle Pou en movimiento: corriendo, la famosa bandera, los gestos. Cuando él esta compartiendo estrado con (Jorge) Larrañaga, que es un hombre mucho más grande que él corporalmente, queda desdibujado, porque toda la atención va a Lacalle Pou por el histrionismo de su movimiento corporal. Y no es que sea muy gestual, pero los gestos que hace están como cargados de energía. Si eso responde a una forma de ser o a un diseño de la presentación de su figura no lo sé. Pero lo que se propone es una corporalidad muy energética, muy joven, muy vital, que de alguna manera en el momento que aparece copa todas las miradas porque territorializa el espacio”, analizó Danta.

Vázquez está diametralmente opuesto a Lacalle Pou, según el magíster, porque es “estático”, algo que puede ser descodificado desde como “solides de la autoridad”, “conocimiento”, “experiencia” hasta “tranquilidad” o “aplome”.

“Quizás Vázquez es sumamente enérgico pero a nivel de imagen es más difícil creerlo. Es creíble que Vázquez explote el signo de la experiencia, porque realmente tiene experiencia de vida y como mandatario, es creíble”, explicó.

En cuanto a la postura de cada uno de los candidatos, los expertos coinciden en que revelan quiénes hicieron y hacen deportes. Afirman que Bordaberry y Lacalle Pou tienen posturas más poderosas: nunca se achican o encurvan sino que se mantienen rectos.

Gestos bajo la lupa

TEST DE LENGUAJE NO VERBAL:
¿Cuánto conoces a los candidatos presidenciales? ¿a quién corresponde estos datos?
• Postura no verbal “intensa” y “fuerte”
• Sonrisa “seductora” y “distendida”
• Gestos “medidos” y “controlados”
• especialista en semiótica y lingüística
• De poca estatura, se agranda con su lenguaje corporal
• Logra concentrar la atención con sus gestos cargados de energía
• Postura erguida, no encoge sus hombros ni su cuerpo
• Es de destacar su mirada, a veces algo tenso pero siempre seguro
• Tiene un tic, no es un tic nervioso, sino que puede leerse como un gesto de rebeldía e, inconscientemente, como una expresión de seducción.
• Corporalidad “lenta” y “pesada”.
• Es “tenso” con su cuerpo.
• Tiene una mandíbula pronunciada, fuerte
• Una sonrisa que no logra tomar protagonismo, según Danta, por la forma cúbica del cráneo.
• Tiene una gestualidad importante, inquieta y, por momentos, descontrolada. Lo paralinguístico es su fuerte.
• Tiene un timbre de voz muy bueno
• Maneja bien el lenguaje doctoral.

UNA GESTUALIDAD MEDIDA Y CONTROLADA

El rostro de Tabaré Vázquez concentra la atención en su sonrisa “seductora” y “distendida” y tiene gestos “medidos” y “controlados”. “Siempre vas a notar que se enojó por lo que dice más que por una gestualidad corporal desbordante. Cuando se enoja simplemente se para como un estaca”, explica Richard Danta, magíster en Comunicación y especialista en semiótica y lingüística. Vázquez tiene una postura no verbal “intensa” y “fuerte” y una de sus fortalezas es la forma de moverse en los actos.

UN TIC QUE TRADUCE MEDIDA Y SEDUCCIÓN

A pesar de ser un hombre de poca estatura, Luis Lacalle Pou se agranda con su lenguaje corporal y logra concentrar la atención. “No es que sea muy gestual pero sus gestos están cargados de energía”, explica el docente Gustavo Rey. Tiene una postura erguida, no encoge sus hombros ni su cuerpo. En el rostro es de destacar su mirada, a veces algo tensa pero siempre segura. Lacalle Pou tiene un tic: tocarse el pelo. Según Rey, no es un tic nervioso, sino que puede leerse como un gesto de rebeldía e, inconscientemente, como una expresión de seducción.

CORPORALIDAD “PESADA” Y GESTUALIDAD “INQUIETA”

El candidato del Partido Colorado, Pedro Bordaberry tiene una corporalidad “lenta” y “pesada”. El mismo reconoce en el libro Charlas con Pedro, de Alfredo García, que es “tenso” con su cuerpo. Tiene una mandíbula pronunciada, fuerte, terrenal y una sonrisa que no logra tomar protagonismo, según Danta, por la forma cúbica del cráneo. Bordaberry tiene una gestualidad importante, inquieta y, por momentos, descontrolada. Lo paralinguístico es su fuerte. Tiene un timbre de voz muy bueno y maneja bien el lenguaje doctoral.

UN CANDIDATO DE PLANO MEDIO

Una de las principales características del candidato del Partido Independiente, Pablo Mieres, es que cuando habla, en una entrevista por ejemplo, se toca permanentemente los dedos, en una señal inconsciente de ansiedad, según Rey. Por momentos tiene un estilo pastoral similar al de un catequista, compuesto por gestos suaves y un tono tranquilo. Según Danta, es un candidato de “plano medio” ya que no hay una construcción de la corporalidad integral. “Hay una preocupación de centralizar más en el rostro y en la palabra y no tanto en los otros lenguajes”, explicó.

VIVIANA RUGGIERO  oct 12 2014
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s